
Entonces, ¿cómo saber a qué tipo de información debo hacer caso y qué otra no? En primer lugar, creo que la última palabra siempre la tendrá nuestro médico. Todos los médicos, en sus consultorios manejan flyers o información básica en panfletos; siempre pidan toda esta información ya sea en los consultorios, en los hospitales o en las campañas de prevención porque es "publicidad"/ información elaborada por los mismo médicos, avalada por las Instituciones de Salud de cada país. Casi siempre este tipo de información es masiva; por lo tanto, tampoco es tan pormenorizada. Aquí viene el segundo paso, la internet o los libros de salud. El orden de consulta dependerá de cada uno. Si prefieren revisar libros hay que diferenciar dos cosas: libros sobre diabetes (como para un médico que quiere hacer su especialización) o libros en educación para diabetes (como para pacientes como nosotros). Podríamos consultar ambos, pero me parece que los segundos son más accesibles en cuestión de lenguaje y porque además, manejan una metodología: son libros de EDUCACIÓN para pacientes novatos. Si, en cambio, prefieren navegar en la internet, los que recomiendo es que recurran, primero, a las páginas web de instituciones de salud reconocidas a nivel mundial (como las mencionadas más arriba). En segundo lugar, están los blogs como este en donde podrán encontrar información quizá un poco más procesada y que no siempre le puede funcionar a todas las personas.
Ahora bien, una vez que emprendimos la búsqueda de información podemos encontrar desde post sobre qué debe comer un diabético hasta información sobre el "pie diabético". Creo que muchas personas, no se animan a investigar sobre esta enfermedad por el temor a encontrar información que no le guste. Creo que a nadie le gusta leer noticias o testimonios sobre el pie diabético o la nefropatía diabética, pero es la realidad de muchos pacientes y es parte de la misma enfermedad. Siempre he tratado de ver el lado positivo de la enfermedad, podría deprimirme buscando información sobre los efectos negativos, pero en verdad prefiero buscar mejor opciones alimenticias o tipos de ejercicio que podrían mejorar el tratamiento. El punto es que no debemos atemorizarnos por la información que encontramos; este enfermedad no es del todo mala.¡¡¡ No nos falta nada!!! Solo es cuestión que tomemos consciencia de que esta implica un nuevo estilo de vida que no es para nada negativo: comer sano, hacer ejercicio, no tomar en exceso ¿todo eso les parece negativo? Creo que no. La única incomodidad quizá podría ser para los diabéticos tipo 1 (que en verdad somos los que menos os quejamos :p) es la de inyectarnos la insulina, pero después de eso yo no le encuentro nada malo.
Saber qué es esta enfermedad, cuáles son las implicancias y los efectos positivos de un nuevo estilo de vida es definitivamente obligatorio para un paciente; la manera en que obtengamos esta información y cómo la procesemos es también parte del tratamiento. No caigamos en la depresión, sino más bien siempre intentemos ver el lado positivo, siempre lo hay.
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